Dos caminos, tres, cuatro o todos los que quieras transitar,
siempre la vida te va a llevar a tomar decisiones, las que sean correctas serán
por ese camino donde te sientas seguro de vos mismo, ese que realmente sos, sin
caretas, ni manchas, ese que la sonrisa es tu caminar, que no implica que los
obstáculos, se te presenten una y otra vez, la clave es como sortearlos,
sabiendo que es cuestión de tiempo y espacio, si lo haces desde la realidad de
tu ser o simplemente inventas una realidad para tratar de evadir problemas,
sabiendo que siempre van a estar ahí, debajo de la alfombra. Ser el mismo
siempre, el que sonríe, porque esa mueca es la que llega desde su propio ser,
contagia, anima y quita penas.
Si tu error fue tomar ese camino equivocado, trataras de
vivir desde ese error, con todo lo que implica, porque ahí los problemas son
golpes que duelen y no vas a poder quitarlos, solo te queda volver a caminar
hasta el punto de partida y comenzar de nuevo, quizá con la experiencia de esos
golpes, cuyo dolor se esfuma, a medida
que el tiempo haga su trabajo de olvido o perdón.
Cuando los caminos se bifurcan, elige el correcto, para que
los golpes, no duelan, los sueños sean libres y se el de siempre, porque ahí
está la clave de tu caminar, la sonrisa que quita penas.-
