miércoles, 24 de septiembre de 2014

Momentos



Son guardados como para no olvidar nunca y se atesoran en los lugares más vigilados de nuestro ser, donde solo nosotros podemos llegar, conocemos el camino, y sabemos dónde tenemos que pisar, para que nadie escuche el ruido de nuestros pasos,  sentimos el aroma y hasta podemos proyectar ese momento como si fuera el presente, simplemente cerrando la mirada y dejarnos llevar por ellos mismos, armamos una escultura de lo vivido y cuando los ojos se abren, el barro se cae por el diluvio que el presente contempla.
Momentos que llaman a vivencias, que hacen que la lluvia empape la mitad de tu cuerpo y la otra este seca, porque ese fue justo el punto donde me encontraba, quizá dando un mensaje que nadie pudo descifrar, que el tiempo dará el veredicto de lo que nos quería decir esa lluvia nocturna, mitad húmeda, mitad seca.
Momentos que transmiten  inciensos, llevados como polen por el cuerpo a diferentes lugares, desde una prenda hasta a el propio lecho, donde florecía el jardín de la efusión y eran regadas por las lágrimas de felicidad cual hoy está seco y arenoso.
Momentos que se amontonan como archivos , que uno selecciona para después eliminar y dejar lo que más conviene, que quizá sea descartado por otros nuevos Momentos, esperando que se sigan almacenado y los viejos períodos se ahoguen en el olvido.
Momentos que son Momentos y otros que ya no lo son.

martes, 16 de septiembre de 2014

Quita Penas


Dos caminos, tres, cuatro o todos los que quieras transitar, siempre la vida te va a llevar a tomar decisiones, las que sean correctas serán por ese camino donde te sientas seguro de vos mismo, ese que realmente sos, sin caretas, ni manchas, ese que la sonrisa es tu caminar, que no implica que los obstáculos, se te presenten una y otra vez, la clave es como sortearlos, sabiendo que es cuestión de tiempo y espacio, si lo haces desde la realidad de tu ser o simplemente inventas una realidad para tratar de evadir problemas, sabiendo que siempre van a estar ahí, debajo de la alfombra. Ser el mismo siempre, el que sonríe, porque esa mueca es la que llega desde su propio ser, contagia, anima y quita penas.
Si tu error fue tomar ese camino equivocado, trataras de vivir desde ese error, con todo lo que implica, porque ahí los problemas son golpes que duelen y no vas a poder quitarlos, solo te queda volver a caminar hasta el punto de partida y comenzar de nuevo, quizá con la experiencia de esos golpes,  cuyo dolor se esfuma, a medida que el tiempo haga su trabajo de olvido o perdón.
Cuando los caminos se bifurcan, elige el correcto, para que los golpes, no duelan, los sueños sean libres y se el de siempre, porque ahí está la clave de tu caminar, la sonrisa que quita penas.-

viernes, 5 de septiembre de 2014

Relaciones



Vamos venimos, subimos bajamos, sentimos, caminamos y a su vez nos soltamos, lloramos nos alegramos, amamos odiamos, crecemos aniquilamos, inocentes que se transforman en culpables, y culpables que son juzgados como tales, verdades que no se creen y mentiras que son tales. Los te amos que se van por la rejilla al desagüe del olvido, para que el odio muerda la pasión hasta desgarrarla y así dejarla muerta.
Miradas que cierran sus ojos para nunca más abrirlos y sellar su contorno con el dolor, para que el musgo del tiempo, lo haga inviolable.
Labios que destilan furia, para que las buenas palabras sean ahuyentadas a planetas inhóspitos y nunca más regresen.
Los malentendidos se hagan dueños de los egos, para que la destrucción sea a pasos suaves, caminando sobre un paño de silencio, para que nadie los escuche y todo llegue a su fin.
Los sueños se despierten en medio de la guerra, para que el miedo sea tan grande, para nunca más soñar y ser aniquilados por la soberbia, con un disparo al alma.
Manos que sueltan caricias, desechadas por la bronca de no tocarte, para poder perder el rastro de lo vivido y así caer en la aspereza de la pelea.
Relaciones pasadas, presentes, futuras, donde la incongruencia de la vida hace que sea un final, quizá inesperado pero todo algún día, llega a su fin, donde las cosas que hacen bien, queden para siempre y las que no, mueren con el dolor.
Aquellos que mueren juntos, viven juntos.-