Viajando por tu
mirada, saltando desde tus pestañas para caer en esos labios húmedos que mí ser
exige y una vez allí, volver a subir una y otra vez, sabiendo que la contemplación
nunca se cansa y poder hacerlo infinitamente.
Mi corazón toma el timón
de este recorrido, viajare a tu cabello sabiendo que el camino será extenso, así,
como la lluvia cae del cielo pero de color oro, para empapar tu piel, que apenas
uno la roza se puede percibir un aterciopelado diminuto que sacude cualquier sensación,
hasta entrar en shock.
Así es Mi Recorrido desde tus ojos a todo tu cuerpo, para
que la felicidad de mi ser crezca al compás de tu silueta que deambula por mi
pupilas, logrando cristalizar tu figura.
Para que tu felicidad sea eterna o simplemente tratar de
lograrlo, porque aunque no estés aquí, pueda cumplir ese sueño que mi recorrido
desea.-
