domingo, 23 de septiembre de 2012

La Vida

Te lleva y te trae, como el viento va desde el sur a norte, llevando dificultades, alegrías, buenas compañías, amores inconquistables, amores de hoy, que quizá se vistan de siempre, también aquellos que quedaron en el camino por diferentes sentimientos que no supieron amalgamarse y se esfumaron en la nebulosa del olvido.
La vida se lleva a las personas que queremos, para que algún día nos podamos juntar allí, sin conocer lugar, sabiendo que el fin, es volver a verlos.
La vida te pone en circunstancias donde uno demuestra de que material esta hecho, si te rompes o soportas los golpes para seguir volando hacia el destino que quieras lograr, norte o sur, llevados por ese viento del tiempo.
La vida es un campo fértil donde sembramos nuestras vivencias y al momento de la cosecha, allí estarás tu, con toda tu personalidad, con toda tu esencia, con toda tu alma, y al sembrar la buena semilla, dará fruto bueno y rico, donde todos podrán comer de el.
La vida da vuelcos inesperados como en un abrir y cerrar de ojos, es simplemente para estar atento a que nada te sorprenda, las cosas no deseadas se superan y la buenas se disparan para toda la eternidad, sabiendo que algún día serás espíritu y puedas ver desde las alturas, que dejaste todo por cada persona que amaste.
Así es la vida, una constante de decisiones arrastradas por tu personalidad